Se nos ocurrió visitar Amiens, también en tierras picardas, por un montón de cosas. Apreciar su catedral acumulaba casi todas las expectativas de la visita, aunque el paseo por los “hortillonnages” en el sector de Saint-Acheul estaba inscrito como una prioridad si poníamos los pies en la ciudad donde residiera Jules Verne. Por supuesto, habiendo leído al prolífico escritor, visitar su intimidad museada valía la pena…Recién estrenada la primavera, Amiens regalaba lo mejor de sí, no podemos quejarnos, el tiempo, a pesar de cuatro gotas inesperadas, se comportó a pedir de boca! Visitar Amiens significa acercarse a la historia, y sus alrededores están llenos de sitios y momentos significativos, desgraciadamente, transportes y horarios pueden jugar una mala pasada. Así que preferimos perdernos en sus barrios, que como Saint-Leu, Saint-Maurice y Henriville, se dejan caminar y fotografiar a gusto. Amiens, c’est le nord, ou presque! ©cAc
Obelisco a Juan de Conyedo y a Hurtado de Mendoza.
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*Obelisco a Juan de Conyedo y a Hurtado de Mendoza.*
Primero fue Conyedo[1], y luego Hurtado de Mendoza[2]. Dos hombres que
inspiraron la conducta que sigu...

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